Es curioso cómo las mejores cosas pasan cuando definitivamente no las esperas. ¿Quién me iba a decir que por pura casualidad en una tarde de chicas acabaríamos en el McDonalds para que una coma un helado? ¿Quién me iba a decir que nos pasaríamos unas dos horas allí haciendo el tonto y gorroneando Wi-Fi? ¿Quién me iba a decir que al salir nos encontraríamos con ese chico callado del instituto que resulta que es un mago muy muy bueno? Y sobretodo, ¿quién me iba a decir que poco después de un espectáculo improvisado ese chico le diría a mi mejor amiga que estaba interesado en mi? En mi.
Todavía no me creo que alguien se halla interesado en mi. Y lo más asombroso es cómo me he interesado por él casi al mismo tiempo. Todo ha ocurrido tan rápido que todavía me pregunto qué está pasando. ¿Y si todo es un sueño y hoy antes de verle me despierto y vuelvo a ser la torpe y tonta Irina en la que nadie se fija? De verdad espero que no sea así.
No nos conocemos mucho, no hemos hablado más de 24 horas, nunca hemos quedado a solas, pero nos da igual. Al menos a mi, aunque él parece estar igual. De momento me ha dicho algunas de las cosas más bonitas que me ha dicho un chico, aunque mi experiencia con chicos es más bien nula, así que no me sorprende. Aún así, me sorprendo cada cinco minutos sonriendo como una tonta. Y sintiendo unas mariposas en el estómago que más bien parecen avispas asesinas. Y me encanta.
Llevaba tanto tiempo pensando que no volvería a sentirme así que ahora quiero bailar por mi habitación y reírme sin parar. Parezco estúpida y ya hasta mi madre se ríe de mi, pero no me importa. Porque me ha hecho sentirme especial, y eso lo compensa todo.
Y ahora, mientras cuento los minutos para ir a verle, dos partes de mi luchan entre ellas, pero ninguna gana. Como dos mini-Irinas, una me recuerda todas mis inseguridades (no me va a ver guapa, va a pensar que soy rara, se va a arrepentir de quedar conmigo, no le voy a gustar...) mientras la otra no para de hacer qué imagine todos los momentos bonitos que podrían pasar (mi primer beso, mi primer novio, ver películas juntos, hablar de libros, acurrucarnos juntos, mi primer San Valentín con alguien...) y yo intento ignorarlas porque sueno tan cursi que me dan ganas de pegarme a mi misma.
Así que ahora solo me queda esperar a ver qué pasa, y bajar las esperanzas que sé que me he hecho.
All I know since yesterday is everything has changed.
No hay comentarios:
Publicar un comentario